La moda de hombre se da cita durante estos días en Milán y Burberry Prorsum ha sido una de las primeras firmas en mostrar sus apuestas para la primavera verano 2013. La colección de la firma embajadora del estilo british se construye, como en cada ocasión, bajo los códigos tradicionales, aportando esta vez modernidad a través de los colores neón y el corte de sus prendas.
El techo se abría para dar paso a los rayos de sol encargados de dar luminosidad a los acabados metalizados. Amarillo, fucsia, azul y verde han sido las estrellas de la pasarela al aparecer metalizados en prendas como camisas, gabardinas, sandalias y algunos accesorios. Estos se combinan con colores apagados, típicos de otoño, tales como los grises, marrones y el caqui.
El corte slim, tan propio de Christopher Bailey, juega con la silueta longilínea de camisas tipo camisola y otras cortas como las originales bomber o americanas con finas solapas, que estilizan aún más la silueta.
Los estampados son pictóricos, al inspirarse en las obras de Duncan Grant, y además de encontrarlos en camisas, shorts y ropa exterior, también ocupan su lugar en los bolsos.
Una colección que sigue renovando los códigos tradicionales de Burberry Prorsum en el interés de no perder la imagen de originalidad y modernidad que su director creativo, Christopher Bailey, consigue con maestría. Especial atención al exquisito diseño de las prendas exteriores.











