Jil Sander presenta la colección primavera verano 2013 en la Semana de la Moda Masculina de Milán, con la vuelta de la diseñadora que le dio el nombre a la firma. En su ausencia la modista alemana ha estado ocupada diseñando las colecciones de la marca Uniqlo. Después de 7 años, la fundadora de la firma minimalista masculina vuelve al escenario con una pregunta que se respondió ella misma: “¿Por qué sigo trabajando? Porque me encanta.”
Una colección dominada por los patrones definidos en versión XL, depuradas formas geométricas que construyen prendas cuadradas y rectangulares jugando con los volúmenes entre sí. La formalidad de la colección se altera con la combinación de patrones largos, delgados y anchos. Simples combinaciones donde el color juega el papel protagonista. Chalecos hasta las rodillas sobre clásicas camisas blancas, y largas chaquetas combinadas con bermudas voluminosas. Moda, formalidad y clase se unen en el estilo actualizado de la firma alemana.
La comodidad se viste de trajes slim, chaquetas oversize de depuradas líneas y camisetas de estampado geométrico. Lo clásico y lo actual se unen para vestir a los chicos que no quieren ir como sus padres. El amarillo mantequilla y el azul cobalto le dan a la colección energía positiva combatiendo con el burdeos y el crema que colorean los outfits más elegantes.
Los tejidos acompañan la nueva era de Jil Sander donde prendas de punto se combinan con camisetas de gasa. Una colección formal acompañada de la comodidad, creando una exquisita colección masculina donde el minimalismo se refleja en el delicado corte de las prendas. Dos opuestos, el volumen y la ausencia de él, se unen para crear la nueva figura masculina para el verano 2013.











