Para crear un look debemos tener en cuenta que todas las piezas que lo componen queden integradas. Pero siempre habrá una o dos, como mucho, que capten la mayor parte de la atención. Serán puntos focales y estos suelen ir unidos a los complementos. El bolso, los zapatos, las joyas. Y esta temporada ese punto lo darán las joyas con eslabones creando un outfit glamuroso y con estilo.
La tendencia para estas cadenas en oro o plata es que sean de tamaño XL y de corta longitud.
Sin embargo, esta forma no es apta para todos los escotes. Las versiones más cortas y exageradas serán ideales para cuellos estilizados y escotes bonitos. Cuanto más ancho sea el cuello más deberemos separar la gargantilla de este para evitar aportarle más volumen con algo alrededor, además de elegir una versión más estrecha y fina por el mismo motivo.
También se deberá evitar este tipo de gargantillas, si el cuello es excesivamente delgado y le acompaña una cabeza pequeña. En este caso elegiremos un collar de eslabones más reducido y proporcional a nuestro tamaño, sin que llegue a eclipsarnos.
Para los cuellos cortos un collar extrafino y que caiga hacia el escote creando una V, será el que mejor les siente.
Por otro lado, los collares no solo servirán para embellecer cuello y escote, sino que también pueden equilibrar los talles. Si el talle superior es corto, un collar extra largo que pase de la línea de la cintura alargará la silueta equilibrando visualmente esa descompensación. Pero si el tiro es corto o se es muy bajita optaremos por otra versión más corta.
Aunque en bisutería las podamos encontrar en otros colores las versiones doradas, muy adecuadas para armonías de color cálidas, y plateadas, perfectas para armonías frías, son las más clásicas y elegantes.
Pero si no os gusta llevar collares podréis encontrar el diseño de cadena de eslabones en pulseras, brazaletes, anillos y pendientes.


