Asesoría de imagen: Traje sastre

Como un símbolo de la revolución de la mujer esta pieza vino para no marcharse y aun sacada del armario masculino ha conseguido convertirse en un look muy sensual y femenino.

Ya hablamos de él como pieza fundamental de fondo de armario y una temporada más grandes diseñadores siguen rindiéndole tributo con nuevas  versiones más atrevidas e innovadoras.

Este dos piezas de corte masculino es versátil y camaleónico. Y en su versión black siempre funciona. Con raya diplomática será todo un clásico ideal para estilizar siluetas y alargar piernas.

Sin embargo, este invierno lo veremos con variedad de estampados y coloridos por lo que deberemos ir con más cuidado en su combinación para cada tipo de silueta. Por separado estas versiones más divertidas pueden convertirse en el punto focal del look aportando profundidad y volumen. De forma que si las piernas delgadas son el problema, con el sastre pantalón estampado se verá resuelto; o si el talle es pequeño o hay una silueta triángulo la chaqueta ensalzará de forma positiva esta zona.

Aunque el traje se reinventa en mil y una forma el clásico con chaqueta entallada y pantalón recto será una apuesta segura para casi cualquier silueta. Aunque cabe apuntar que el pantalón recto y largo se verá más favorecido y feminizado con tacones, y el pantalón recto con dobladillo será ideal para la comodidad del zapato plano.

Para la tendencia oversize se recomienda tener una silueta alargada y estilizada. Las más redondeadas pueden verse todavía más engrandecidas con esta prenda en tamaño maxi.

En cuanto a las hombreras en la chaqueta, sí, si queremos compensar hombros bajos o una silueta triángulo, pero siempre con un tamaño moderado, y que no sobrepase la línea del hombro.

La elección del tejido (algodón, lino, lana, raso, tweed, terciopelo, seda, franela, etc…) será clave tanto para la elegir la ocasión de lucirlo como para que el estilismo siente bien. Una tela gruesa dará más volumen a la silueta y se mostrará como una prenda de abrigo. Sin embargo, una tela ligera como la seda dará más presencia y elegancia, y dará un aspecto menos pesado.

Combinándolo con diferentes prendas y complementos reinventarás cada día tu propio traje sastre.