La esperada primera colección prêt-à-porter primavera verano 2013 de Raf Simons para Dior se presentó ayer en la Paris Fashion Week. Las prendas propias del armario masculino que popularizó Yves Saint Laurent para vestir a la mujer, se unen a los códigos más arraigados de Christian Dior en un trabajo magistral por parte del diseñador belga.
Raf Simons no ha tenido temor -las ganas del público por el combate Simons vs Slimane son evidentes- y ha recuperado la época de Yves Saint Laurent en Dior como inspiración para su primera colección estival en la mítica casa francesa. El esmoquin para mujer -estandarte de Saint Laurent- se ha unido a la silueta insignia de Dior -aquella que ciñe cintura y da volumen a las caderas- para confeccionar estudiadas prendas envueltas del halo de estos dos míticos diseñadores, ahora firmas enfrentadas.
Las primeras salidas se componen de esmoquin negro de lana en el que ya se intuye la silueta Bar. La cintura se sigue enfatizando en chaquetas que se alargan para ser vestidos cortos de línea A y en color gris -seguimos con la recuperación de códigos primordiales de la maison-; en vestidos de tonos pastel de acabado metalizado con falda drapeada; y en otros de noche, que recuerdan a la pasada colección de Alta Costura, con cuerpos ceñidos en los que el cashmere se convierte en una segunda piel junto a faldas tobilleras con volumen. Conclusión, Simons recupera la silueta Bar para cualquier hora del día: mañana, tarde, noche.
Según Raf Simons esta nueva era en Dior se puede definir en una palabra: “libertad”. Libertad de excesos, como sentenciaba el decorado del desfile, en diseños en los que prima el minimalismo, la depuración y el extenso trabajo del contenido. Ese trabajo magistral que hace que una colección sea extraordinaria, te guste o no la parte más superficial de esta.












