Givenchy presentó ayer su nueva colección primavera verano 2013 en la Paris Fashion Week. De aires monacales, Riccardo Tisci vuelve por primera vez la vista atrás para inspirarse en la Alta Costura que realizó Hubert de Givenchy en los años 60 y crear diseños más contenidos de lo habitual.
Después de 7 años en los que Riccardo Tisci ha impuesto su propio estilo, Givenchy vuelve a sus raíces. Estamos en los años 60, etapa de máximo esplendor de la firma, con prendas de gran pureza y sencillez. Los adornos son escasos: volantes realizados de la manera más minimal -recuerdan a la colección de Balenciaga también para el próximo verano-, pequeñas pinzas metálicas y grandes gargantillas, las cuales nos recuerdan que Tisci sigue entre nosotros.
La contención prima, y hasta la superposición de varias capas tan mítica del diseñador no adquiere la presencia que acostumbra. Una colección de siluetas verticales, tipo túnica, que pone énfasis en los vestidos. Largos y cortos se combinan con pantalones y dan importancia a la parte superior con finos volantes y voluminosas mangas que revolotean al andar. Encontramos también trajes que juegan con el encaje y la gasa.
Las grandes gargantillas de metal que enderezan cuellos dan un atisbo de aquel ‘gótico chic’ que tanto éxito le ha dado a Riccardo Tisci, así como los colores azul empolvado, negro, blanco y nude. La carga sexual se echa en falta en una colección demasiado contenida para lo que nos tenía acostumbrados Givenchy en las últimas temporadas.









