Él, alto y delgado, lleva camisa (de una de sus colecciones) estampada con ese juego aleatorio de manchas blancas y negras que caracteriza a la superficie del granito, llega tarde y no ha dormido demasiado. Ella con la melena pelirroja suelta y ataviada con una falda larga se alegra al ver entrar por la puerta [...]







